Verano

Mi padre, antes de hacer la siesta,

ponía sobre la mesa del velador

su reloj de bolsillo y su llavero;

se quitaba la ropa, sus botas de gigante,

y tendido en la cama se ofrecía desnudo

a las caricias del ventilador.

El sueño iba cerrando sus puños suavemente

y desaparecía su ceño de león.

Era verano: recostada a la sombra

de la higuera del fondo,

la perra en celo de ojos de gacela

olisqueaba su sexo con unción.

Gorriones alevosos picoteaban las brevas.

Juan José Hernández

Juan José Hernández

Tomado de Desiderátum. Obra poética 1952-2001. Editorial Adriana Hidalgo, Buenos Aires, 2001.