El esqueleto labrador
En las láminas de anatomía
Que flotan entre los muelles podridos,
Donde muchos libros cadavéricos
Duermen como antiguas momias,
Dibujos a los que la gravedad
Y la sabiduría de un viejo artista
Aunque el asunto sea triste
Revistieron de Belleza,
Suele verse, lo que completa
Esos horrores misteriosos,
A Esqueletos y Desollados
Cavando como labradores.
II.
De esa removida tierra
Campesinos resignados y fúnebres,
Del esfuerzo de las vértebras
O del músculo sin piel,
Di, ¿qué extraña cosecha,
Arrancada a la fuerza,
Cortas, y a qué granjero
Tienes que llenarle la canasta?
¿Quieres (¡de un duro destino
espantoso y claro signo!),
Mostrar que en la fosa misma
Tampoco es seguro el sueño;
Que la nada nos traiciona,
Que la muerte nos miente,
Y que eternamente
Será necesario, ¡ay!
En un país desconocido,
Esquilmar la ingrata tierra,
Y empujar la dura pala
Con un pie desnudo y sangriento?
Tomado de Ouvres Completes, Bibliothèque de la Pléiade, París, 1989. Versión D.T
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