El esqueleto labrador

En las láminas de anatomía

Que flotan entre los muelles podridos,

Donde muchos libros cadavéricos

Duermen como antiguas momias,

 

Dibujos a los que la gravedad

Y la sabiduría de un viejo artista

Aunque el asunto sea triste

Revistieron de Belleza,

 

Suele verse, lo que completa

Esos horrores misteriosos,

A Esqueletos y Desollados

Cavando como labradores.

 

II.

De esa removida tierra

Campesinos resignados y fúnebres,

Del esfuerzo de las vértebras

O del músculo sin piel,

Di, ¿qué extraña cosecha,

Arrancada a la fuerza,

Cortas, y a qué granjero

Tienes que llenarle la canasta?

 

¿Quieres (¡de un duro destino

espantoso y claro signo!),

Mostrar que en la fosa misma

Tampoco es seguro el sueño;

 

Que la nada nos traiciona,

Que la muerte nos miente,

Y que eternamente

Será necesario, ¡ay!

 

En un país desconocido,

Esquilmar la ingrata tierra,

Y empujar la dura pala

Con un pie desnudo y sangriento?

Charles Baudelaire

Tomado de Ouvres Completes, Bibliothèque de la Pléiade, París, 1989. Versión D.T