Llegaste, cuando pense que no habia esperanza

Llegaste a mi cuando menos te esperaba

Llegaste a mi vida, cuando pensé que no había esperanza.

Llegaste como el roció de la mañana, suave, con calma, mojando mi corazón en cada madrugada.

Llegaste con la mirada perdida en el horizonte, como vagando sin rumbo.

No lo soñé, lo creí, creí que ese sueño se hizo realidad, cuando en cada palabra me dabas una esperanza, me dabas un suspiro de vida.

Amor, cuando fue que te sentí tan cerca, y no te conocía.
Cuando fue que mi corazón sintió el sonido de su voz, sin haber pronunciado una palabra.

Pero así has desaparecido, dejando, un espejismo en mi vida, eres aquel oasis que encontré en medio del dolor, aquella agua fresca que acaricio mi alma revosante de alegría, ¿en que falle?, ¿cual fue el delirio que concebio  mi corazón?, que tanta amargura brota del mar, cuando le diré a mi corazón y a mi mente, que fuiste solo un espejismo, que se concentró en mi.

¿Te espere?
Como la noche espera la luna
Como el amanecer espera la noche, y no diste esperanza de llegar, al parecer el sol se escondió para no ver las lágrimas que brotaron de mis mejillas.

Pero, gracias, gracias,

Amor, me diste el privilegio de soñar, ya que muchos ni eso hacen.

Matilde Herrera